Alergias *

 

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lunes 1 de marzo de 2010

Las alergias al maní de los niños podrían controlarse, según plantea un estudio



La exposición gradual desensibilizó a algunos niños, aunque los expertos no recomiendan hacer pruebas por cuenta propia

Por Alan Mozes
Reportero de Healthday

SÁBADO, 27 de febrero (HealthDay News/DrTango) -- Podría haber ayuda en camino para los niños que tienen alergias graves al maní. Dos estudios recientes sugieren que aumentar lentamente el consumo podría generar tolerancia en los niños con el tiempo.

Ambos estudios eran pequeños y estaban diseñados para complementarse. Se centraron en los niños alérgicos al maní cuyos sistemas inmunitarios fueron inducidos a desarrollar lentamente tolerancia al alimento consumiendo una cantidad controlada pero creciente de maní durante un período de hasta cinco años.

"La meta actual con este trabajo es no permitirle a los pacientes que tengan alergia al maní comer el alimento de manera consciente sino prevenir los síntomas graves que pueden surgir si hay una ingestión accidental", advirtió la Dra. Tamara Perry, coautora del estudio y profesora asistente de pediatría del Colegio de Ciencias Médicas de la Universidad de Arkansas en Little Rock.

"Por supuesto, la meta final sería promover la tolerancia que le permitiría a estos pacientes, niños y adultos, consumir maní", agregó Perry. "Además, el trabajo de inmunoterapia que se está realizando actualmente se muestra bastante promisorio en ese sentido".

Perry y sus asociados tienen previsto presentar sus hallazgos el sábado en la reunión de la American Academy of Asthma, Allergy & Immunology (Academia Estadounidense de Alergias, Asma e Inmunología) en Nueva Orleáns.

Una alergia al maní puede causar problemas respiratorios repentinos y hasta la muerte. Según la AAAAI, más de tres millones de personas en los EE. UU. refieren alergia al maní, las nueces o ambos.

En un estudio, Perry y sus colegas de la Universidad de Duke pusieron a 15 niños alérgicos al maní en un programa de dosificación oral lento pero creciente, durante el cual consumieron cantidades limitadas de alimentos que contenían maní. Otros ocho niños alérgicos al maní comenzaron con un régimen con placebo.

Entre los niños expuestos a estas dosis cuidadosamente crecientes de maní, las reacciones negativas fueron entre leves y moderadas, y exigieron intervención médica apenas un puñado de veces, anotaron los autores.

Al final del programa, se llevó a cabo un "reto alimenticio". El reto reveló que aunque el grupo del placebo podría tolerar con seguridad 315 mg de maní, 15 de los niños que participaron en el programa de inmunoterapia podrían tolerar hasta 5,000 mg de maní (equivalentes a 15 maníes).

Luego de concluir que el programa de dosificación otorgaba cierta "sensibilización clínica" al maní a corto plazo, el equipo de investigación exploró el potencial del programa para inducir protección a largo plazo en otro ensayo.

Ocho de los niños que habían participado en el programa de dosificación oral durante cualquier período entre 32 y 61 meses se sometieron a continuación a un reto oral de maní cuatro semanas después de haber terminado el programa de dosificación.

Los niños, con una edad promedio de casi cuatro años y medio, demostraron cambios inmunológicos duraderos que se convirtieron en una "tolerancia clínica" recién desarrollada al maní, según los investigadores. Y aunque se continúa dando seguimiento a los niños para detectar complicaciones, el maní forma parte ahora de su dieta estándar.

Aún así, a pesar de estos avances alentadores, Perry se mostró precavido acerca de estos hallazgos.

"Aunque los estudios son muy positivos, este proceso de investigación implicará muchos más estudios para permitirnos determinar qué pacientes serán buenos candidatos para este tipo de terapia, pues no todos los pacientes lo serán en cuanto a la seguridad", observó. "Entonces, los consumidores deberían notar que se trata de una ciencia en desarrollo y algo que se debe hacer únicamente bajo supervisión estricta".

El Dr Scott H. Sicherer, profesor de pediatría del Instituto de Alergias Alimentarias Jaffe de la Escuela de Medicina Mount Sinai de la ciudad de Nueva York, corroboró la recomendación.

"Yo mismo estoy involucrado en este tipo de investigación", anotó, "y es bastante promisoria. Pero todavía quedan varias preguntas por responder. ¿Cura esto realmente la alergia o simplemente cambia el umbral mientras se haga el tratamiento diario? Podría haber mucha gente a la que esto cure permanentemente, pero podría haber tantas o más que no.

"Así, es importante saber que todas las personas que participan en este tipo de trabajos no deben intentarlo por su cuenta", señaló Sicherer. "Eso obviamente puede resultar muy peligroso". El trabajo que se está haciendo es muy riguroso y cuidadoso. Además, no es algo que esté listo para su uso extendido todavía".

Teniendo eso en cuenta, el Dr. Clifford Bassett, instructor clínico de la Facultad de medicina de la Universidad de Nueva York, director médico de Allergy and Asthma Care de Nueva York y presidente del comité de educación pública de la AAAAI, aseguró que está "sumamente motivado" por estos estudios.

"Esto complementa lo que sabemos y, aunque es preliminar y con un grupo pequeño de niños, es sumamente emocionante", dijo. "Siempre es positivo cuando tenemos más información que nos lleva a más estrategias para reducir el riesgo de una situación potencialmente mortal. Y aunque no sabemos si este tipo de método podría ayudar potencialmente con otras alergias alimentarias, éste es el tipo de trabajo que conduciría al alivio de la ansiedad compartida por todos los padres de los niños que tienen alergias a los alimentos".


http://healthfinder.gov/

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jueves 14 de enero de 2010

Alergia y asma, un binomio asfixiante

Alergia y asma, un binomio asfixiante

El doctor Ignacio Ortiz Aldana advierte la necesidad de diagnosticar pronto los males respiratorios; ambas enfermedades mal diagnosticadas implican gastos superiores a los 100 mil pesos anuales.

Por: Ignacio Ortiz Aldana *
Dos de los principales padecimientos respiratorios que afectan a un amplio porcentaje de la población son la rinitis alérgica y el asma. La primera afecta entre un 25 y 56% de los menores de 14 años, de acuerdo con el Estudio Internacional del Asma y Alergias en la Infancia (ISAAC por sus siglas en inglés), mientras que el asma aqueja a entre 7 y 17% de la población mexicana, lo cual puede resultar en un binomio asfixiante, teniendo impacto en la salud y en la economía no sólo del paciente y familiares, sino del sector de seguridad social.

Aunado a lo anterior, es muy común confundir una alergia con una gripa y en especial en épocas de invierno. Se piensa que el lagrimeo, la congestión nasal y los estornudos son señales de un simple catarro, pero si estos síntomas duran varias semanas o incluso meses y se presentan en cualquier época del año son una alergia. Las enfermedades alérgicas se presentan como resultado de un mecanismo de hipersensibilidad de las membranas mucosas, piel, oídos y ojos como respuesta hacia alérgenos del medio ambiente. Durante esta respuesta alérgica, el sistema inmunológico comienza a trabajar con mayor rapidez, liberando un químico llamado histamina, causante de los síntomas alérgicos.

Estas reacciones alérgicas pueden afectar a la piel, al aparato respiratorio, al tracto gastrointestinal, y por ello pueden causar una gran variedad de síntomas en relación con el órgano afectado: dermatitis atópica (alergia de la piel), rinitis alérgica (alergia en la nariz), asma (alergia en pulmones), alergia a alimentos, alergia a medicamentos, conjuntivitis alérgica (alergia de los ojos), urticaria y angioedema (alergia de la piel), entre otros.

Por lo que no hay que dejar pasar el tiempo y esperar a que los síntomas se quiten solos, ya que si continúan desarrollándose pueden tener un fuerte impacto negativo en la calidad de vida del paciente. Tampoco se recomienda tomar cualquier medicamento sin prescripción médica, ya que estas acciones seguro traerán complicaciones. Una alergia mal tratada desembocará en asma.

Ahora, ¿cuáles son los desencadenantes de estas enfermedades respiratorias? Es importante destacar que hay dos tipos de alérgenos, los "intra-domiciliarios" que son el polvo casero, ácaros, cucarachas y mascotas entre otros, así como los "extra-domiciliarios" como el polen y pastos.

Para tratar de disminuir las reacciones de un paciente alérgico contamos con sencillas recomendaciones. En la casa hay que eliminar por completo el uso del plumero, ya que lo único que hace este es levantar el polvo, reemplazarlo con trapos húmedos puede ser una buena solución para este problema. Otro consejo es evitar alfombras, peluches, cortinas, cualquier objeto que pueda guardar polvo. Y finalmente evitar el contacto con mascotas.

En cuanto a los alérgenos extra-domiciliarios, se sugiere no exponer al paciente en forma exagerada en épocas de polinización. Es importante en etapas tempranas de la vida evitar alimentos potencialmente alergénicos o con proteínas de elevado peso molecular, como puede ser la leche entera o el huevo después del año; mariscos y pescados después de los dos años; nueces, almendras, pistaches, cacahuates hasta después de los tres años de edad.

Para ayudar al organismo a combatir a los alérgenos se cuenta con los antihistamínicos, medicamentos que se encargan de contrarrestar estos síntomas y así mejorar la calidad de vida del paciente, desde el punto de vista físico, emocional, social y económico. De esta manera el individuo puede realizar sus actividades cotidianas de la manera normal.

Ya se cuentan con antihistamínicos de segunda generación, como la desloratadina, que ofrecen un perfil mayor de seguridad, no provocan somnolencia, no presenta efectos adversos potenciales y su administración cada 24 hrs facilita el acoplo y adherencia al tratamiento.

Las enfermedades alérgicas son multifactoriales, es decir, que involucran múltiples condicionantes para su desarrollo por lo que el tratamiento debe ir encaminado a un manejo escalonado y multidisciplinario. Por esta razón debemos empezar por el uso racional de los medicamentos, lo cual tiene como objetivo principal que cada paciente reciba el medicamento más adecuado para su situación clínica, durante el tiempo que sea necesario, con el menor número de reacciones adversas y al menor costo posible.

De acuerdo con cifras oficiales, el asma mal controlada refleja costos superiores a los 100 mil pesos anuales por hospitalizaciones, además del impacto en ausentismo laboral y escolar del paciente. Mientras que los gastos en un caso controlado podría ser de 6 mil pesos anuales.

Por ello es de gran importancia el papel del médico de primer contacto o general en la detección oportuna y diagnostico adecuado de este tipo de enfermedades, ya que son ellos quienes atienden hasta un 80% de las patologías más comunes, y es a partir de este primer diagnóstico que se espera surja el manejo, tratamiento y prevención adecuada o bien la canalización a un especialista.

Y como fortalecimiento para los médicos de primer contacto, generales y especialistas, recientemente se presentaron las obras médicas: AlergoMecum y RinoMecum, que son una guía con consejos prácticos y tratamientos para facilitar el diagnóstico. Estas guías fueron elaboradas por diversos especialistas entre los que se encuentran alergólogos, neumólogos, otorrinolaringólogos e infectólogos.

* El doctor Ignacio Ortiz Aldana es alergólogo pediatra, presidente de CLACI Capítulo México, ex Presidente del Colegio Mexicano de Pediatras Especialistas en Inmunología Clínica y Alergia, ex Presidente de la Asociación Internacional de Asma y director general de Alergo Asma de México.

http://www.cnnexpansion.com/

 

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jueves 19 de noviembre de 2009

La Alergia alimentaria en Niños va en aumento

por Jose Luis Pereyra

Las alergias alimentarias en los niños, incluida la alergia al maní, se han incrementado en casi un 20% en los últimos 10 años, y ciertos grupos étnicos pueden estar más afectados que otros.

Un nuevo estudio muestra los informes de las alergias alimentarias en los niños aumentó en un 18% de 1997-2007, mientras que las visitas de atención ambulatoria para el tratamiento de la alergia alimentaria de las enfermedades relacionadas se han triplicado en los últimos años.

Aunque los índices de alergia alimentaria fueron similares entre los niños y las niñas, los resultados mostraron que hubo un mayor incremento de alergias a los alimentos entre niños hispanos, pero esto puede representar disparidades en la sensibilización e información entre los diferentes grupos étnicos.

Los investigadores dicen que muchos informes han sugerido que las alergias alimentarias en los niños van en aumento, pero hay pocos recursos disponibles para hacer estimaciones fiables.

En su estudio, publicado en Pediatrics, los investigadores analizaron información de las encuestas nacionales de salud de la información contenida se -informó de las alergias alimentarias de los niños, visitas a las clínicas de atención ambulatoria para el tratamiento de alergias, y la alergia relacionada con el uso de atención de salud desde 1993 hasta 2007.

Los resultados mostraron que, además de un aumento del 18% los padres informaeon de alergias a los alimentos entre niños menores de 18 años, las visitas a los consultorios de atención ambulatoria para la alergia a enfermedades relacionadas con el aumento de un estimado 116.000 por año entre 1993-1997 a un estimado 317.000 por año en 2003-2006.

“Informado sobre que la alergia alimentaria está aumentando entre los niños de todas las edades, entre niños y niñas, y entre los niños de diferentes razas y orígenes étnicos”, escriben los investigadores Amy M. Branum, MSPH, del Centro Nacional para Estadísticas de Salud de los CDC, y sus colegas en el estudio.

“Sin embargo, no se puede determinar la cantidad de incrementos en las estimaciones porque son realmente atribuible al aumento clínico de la enfermedad y en cuánto se debe a la mayor conciencia de los médicos, u otros proveedores de atención de salud, y los padres.”

Medscape Today

http://www.revistainfotigre.com.ar


 

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domingo 30 de agosto de 2009

Los síntomas de alergia a la leche podrían aliviarse con la exposición

Un estudio señala que con el consumo continuado, la tolerancia de los niños puede mejorar

JUEVES, 27 de agosto (HealthDay News/Dr. Tango) -- Un estudio reciente halla que los niños que son alérgicos a la leche podrían superar su alergia bebiendo cantidades crecientes de leche.

En 2008, investigadores del Centro Infantil Johns Hopkins de Baltimore informaron que los niños que tenían alergia intensa a la leche podrían "reentrenar" su sistema inmunitario para tolerar la leche y otros productos lácteos consumiendo dosis gradualmente mayores.

En el estudio actual, los investigadores le dieron seguimiento a 18 niños entre los 6 y los 16 cuyos síntomas se habían aliviado o habían desaparecido durante el estudio anterior.

Cuando 13 de los 18 niños regresaron a la clínica hasta 17 meses después, seis continuaron sin tener reacciones luego de beber 7.6 ml (16 onzas) de leche, el doble de la cantidad que se probó en el estudio anterior. Siete niños presentaron reacciones leves, como picazón en la boca, urticaria, estornudos y dolor de estómago luego de beber menos de 7.6 ml. Un niño necesitó medicamentos para la tos, según anotaron los investigadores en un comunicado de prensa del Johns Hopkins.

Los investigadores también le dieron seguimiento a tres niños que no podían beber más de 1.2 ml (2.5 onzas) de leche al final del estudio preliminar. Los autores del estudio hallaron que los tres continuaron tomando leche a diario únicamente con reacciones leves. Dos lograron tomar más de 1.2 ml con pocos problemas.

El estudio fue publicado en la edición en línea del 10 de agosto de la Journal of Allergy and Clinical Immunology.

Según el estudio, una clave para mantener la alergia a raya parece ser el consumo regular de leche y productos lácteos.

"Ahora tenemos evidencia de otros estudios de que algunos niños, en cuanto se tratan de forma exitosa, permanecen libres de la alergia incluso sin exposición diaria, mientras que en otros, la alergia regresa en cuanto se suspende la exposición diaria a la leche", señaló el Dr. Robert Wood, autor principal del estudio y director de alergias e inmunología del Centro Infantil Johns Hopkins. "Esto podría significar que algunos pacientes realmente se curan de la alergia, mientras que en otros, el sistema inmunitario se adapta a la exposición regular a la leche y podría, de hecho, necesitar la exposición para continuar tolerándola".

Los investigadores también examinaron la alergia a la leche con pruebas de punción cutánea, una prueba estándar para la alergia alimentaria. Entre ocho y quince meses después del estudio, siete niños no presentaron reacciones. Los niveles en sangre de anticuerpos IgE de la leche, que señalan alergia, se redujeron lentamente, mientras que el IgG4, un anticuerpo que señala inmunidad a un alérgeno, aumentó.

Los autores del estudio también hallaron que la prevalencia de las reacciones continuó reduciéndose con el tiempo.

Como parte del estudio, los niños y sus padres mantuvieron bitácoras diarias de consumo de leche y lácteos, y registraron los síntomas, como urticaria, dolor abdominal, estornudos y tos. Durante los tres primeros meses, beber leche desencadenó reacciones casi la mitad de las veces. Durante los siguientes tres meses, la leche desencadenó reacciones el 23 por ciento del tiempo, mientras que no se informaron sobre reacciones en algunos niños.

La alergia a la leche es la alergia alimentaria más común. Entre los alérgicos, las proteínas de la leche causan reacciones exageradas del sistema inmunitario que conllevan una cascada de síntomas que van desde urticaria, picazón, inflamación y vómitos, hasta anafilaxia en los casos más graves.

Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, tres millones de niños estadounidenses tienen al menos una alergia alimentaria.

http://healthfinder.gov/

 

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viernes 7 de agosto de 2009

Es necesario concentrarse más en los datos sobre las alergias alimentarias

Un estudio halla que muchos adultos estadounidenses desconocen el hecho de que no hay cura

JUEVES, 6 de agosto (HealthDay News/Dr. Tango) -- Más de las dos terceras partes de los adultos creen erróneamente que se puede tomar un medicamento a diario para prevenir las reacciones alérgicas a los alimentos, según una encuesta que halló una falta de conocimiento y conciencia extendida sobre las alergias alimentarias entre el público en general.

La encuesta en línea de 2,148 adultos también halló que cerca de la mitad de los encuestados creía equivocadamente que las alergias alimentarias tienen cura. Los investigadores anotaron que más del cuarenta por ciento señaló por error que las reacciones alérgicas potencialmente mortales podrían prevenirse por medios distintos a la evitación estricta de los alérgenos.

"El conocimiento y la conciencia acerca de las alergias alimentarias por parte del público es crítico para la seguridad de los niños que tienen alergias alimentarias, especialmente porque el 76 por ciento de las muertes relacionadas con las alergias siguen al consumo de alimentos fuera del hogar. Las alergias alimentarias son una preocupación creciente que afecta a entre el seis y el ocho por ciento de los niños de los EE. UU.", señaló en un comunicado de prensa del American College of Allergy, Asthma and Immunology el Dr. Ruchi S. Gupta, del Centro de investigación del Hospital Conmemorativo de Chicago.

La encuesta también halló que el 85 por ciento de los encuestados estuvo de acuerdo en que las escuelas deberían contar con planes para mantener seguros a los niños alérgicos a los alimentos, según un informe en la edición de julio de Annals of Allergy, Asthma & Immunology.

"Aunque hubo un acuerdo de que las escuelas necesitan mejores políticas para manejar las alergias alimentarias, la mayoría de los padres no estaban a favor de implementar políticas escolares específicas, como prohibir los productos de maní y tener mesas especiales para los niños que tengan alergias", señaló Gupta en el comunicado de prensa.

"El conocimiento del público fue más completo en cuanto a los síntomas y la gravedad de las alergias alimentarias, y cerca del 95 por ciento de los participantes reconocía que las alergias alimentarias eran afecciones potencialmente fatales", anotaron los investigadores.

http://healthfinder.gov/

 

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viernes 24 de julio de 2009

Prevenir alergias en niños

Implementa estrategias el HGT
El Sol de Tijuana
9 de julio de 2009

por Fernando Barroso

Tijuana.- Especialistas del Hospital General de Tijuana realizarán un curso sobre "Técnicas en el tratamiento de pacientes alérgicos", que tendrá lugar en el nosocomio de esta ciudad como medida de prevención del asma y alergias en niños.

En ese marco, quien será el encargado de coordinar estas clínicas será el doctor Alberto Escalante Domínguez, mismo que indicó que los síntomas más comunes del asma son tos intensa, opresión en el pecho, falta de aliento y silbido al respirar, si presentan alguno de estos es importante que acudan a su médico para que realice un diagnóstico oportuno.

Dentro de los factores de riesgo para las alergias o el asma son los antecedentes familiares, por ello es necesario tratar de conocer al máximo el estado de salud de padres y abuelos del menor, así como si está expuesto a irritantes o alérgenos comunes, además de la gravedad de los síntomas.

Los padres pueden notar una disminución de la actividad de su hijo debido a la falta de aire o cansancio extremo que manifiesta, o al realizar actividades físicas es común que tosa con demasiada intensidad.

Por otra parte, según el especialista del Hospital General de Tijuana (HGT), los padres deben procurar alimentar exclusivamente de leche materna al bebe por lo menos los primero seis meses de vida, lo cual permitirá que fortalezca sus pulmones, además de recibir anticuerpos que le previenen de las enfermedades más comunes.

Entre los seis meses y el primer año de vida se sugiere que se agreguen a la dieta del infante, verduras, arroz, carne y frutas, cada alimento de manera individual por día para reconocer si alguno produce alguna reacción, en caso de ser así, se debe eliminar de sus alimentos cotidianos.

Escalante Domínguez señaló que se pueden agregar a partir del año de edad leche de vaca, trigo, maíz y cítricos, y a los dos años de vida proporcionar huevo y pescado, se recomienda no dar cacahuates antes de los tres, esta dieta está demostrada a nivel internacional ayuda a disminuir los riesgos de alergias en algún tipo de comida, pues permite al organismo asimilar los alimentos.

Uno de los grandes factores de riesgo para la respiración con silbido en el pecho de los bebés, es el hecho de que la madre fume durante el embarazo, de igual manera se ha demostrado que exponer a los niños a humo del cigarro aumenta las probabilidades de padecer asma, entre otro cúmulo de enfermedades respiratorias, "por ello se pide no exponer ni a la mujer embarazada ni a los niños al humo del cigarro".

Por ultimo, el coordinador de la Clínica de Asma de dicho nosocomio invita a los padres de familia para que asistan el próximo martes 14 de julio en punto de las 10 horas a la sala audiovisual para que conozcan técnicas de tratamiento de niños con asma o alergias, así como aquellos que estén interesados en ser padres para que reciban asesoría sobre este padecimiento y sus cuidados.

http://www.oem.com.mx/

 

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martes 30 de junio de 2009

La leche es la primera causa de alergia alimentaria en niños menores de cinco años

El doctor Pedro Ojeda, alergólogo y secretario de la SEAIC ha aclarado que “afortunadamente, esta alergia, aunque es la primera alergia alimentaria en aparecer en los niños, suele superarse espontáneamente en los primeros años de vida. Se estima que solo el 15 por ciento de los niños alérgicos a la leche lo seguirán siendo después de los 5-6 años de edad"

Madrid (30-6-09).- La leche es la primera causa de alergia alimentaria en niños menores de cinco años. Se trata de una de las causas que la población general percibe como un problema de salud importante. El doctor Pedro Ojeda, alergólogo y secretario de la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC) ha aclarado que “afortunadamente, la alergia a la leche, aunque es la primera alergia alimentaria en aparecer en los niños, suele superarse espontáneamente en los primeros años de vida. Se estima que solo el 15 por ciento de los niños alérgicos a la leche lo seguirán siendo después de los 5-6 años de edad”.

Según el informe Alergológica 2005, la alergia a los alimentos en España afecta a un 2-6 por ciento de la población. Es la quinta enfermedad en orden de frecuencia de las diagnosticadas por los alergólogos en nuestro país, después de la rinoconjuntivitis, el asma, la hipersensibilidad a los medicamentos y la urticaria/ angiodema. En el caso concreto de la alergia a alimentos, en el conjunto de la población la leche de vaca es también la quinta causa de consulta de alergia por este tipo de reacciones con una frecuencia del 13.8 por ciento, por detrás de frutas (33 por ciento), frutos secos (26 por ciento), marisco (22 por ciento) y huevo (16 por ciento). “La mayor parte de este tipo de alergias suele afectar fundamentalmente a la población infantil, especialmente los lactantes (0-12 meses) y primera infancia, ha explicado el doctor Ojeda. En niños mayores de cinco años, las causas más frecuentes son por el contrario, frutas frescas, frutos secos, pescado y marisco”.

En su mayoría, los síntomas se presentan al iniciar la lactancia artificial, generalmente después de un período prolongado de lactancia materna. Las molestias suelen aparecer a los pocos minutos de la ingesta. Por orden de frecuencia, lo más común son los síntomas cutáneos, seguidos de digestivos y respiratorios. “Generalmente los síntomas pueden iniciarse tras la primera toma de lactancia artificial o tras un corto periodo de lactancia mixta. Este intervalo hace que la edad de aparición esté en relación con la edad de comienzo de la lactancia artificial, con un máximo de incidencia entre los 4 y 5 meses de edad. Por este motivo, es excepcional el inicio de esta patología alérgica después de los dos años de edad”, ha comentado el doctor.

Más del 75 por ciento de los niños presenta más de un síntoma. Las manifestaciones dermatológicas agudas constituyen el cuadro más frecuente. Vómitos y diarrea se asocian en el 30 por ciento de los casos a los síntomas cutáneos. Con poca frecuencia y siempre de forma aguda, la parte respiratoria se inicia con edema de glotis, dificultad respiratoria y disfonía. En este sentido, “las pistas sobre las que unos padres deben estar advertidos para sospechar una alergia a la leche es la aparición de ronchas alrededor de la boca, o el resto del cuerpo, con la toma del biberón (o en niños más mayores con otros lácteos), generalmente en los primeros minutos de la toma.- explica el experto. La aparición de otros síntomas como vómitos o diarrea, dificultad para respirar o decaimiento claro en relación con la toma pueden ser manifestaciones de una reacción más grave. A veces, el rechazo sistemático del biberón puede ser una señal de alarma”.

En lo que se refiere al diagnóstico se realiza mediante 3 pasos: la historia clínica y exploración física; la demostración de sensibilización mediada por IgE mediante pruebas cutáneas en el brazo; un análisis de sangre para determinar los anticuerpos. Según afirma el doctor Ojeda “las pruebas pueden hacerse desde cualquier edad, incluso en lactantes de un mes de vida, no hay porqué esperar. Cuanto antes se diagnostique antes podremos aplicar el tratamiento adecuado”. Si se estima que el paciente tiene una probabilidad baja de ser alérgico o que puede estar en una fase de tolerancia se propone realizar las pruebas de provocación administrando el alimento de forma controlada en el medio hospitalario. “En estos últimos años se ha avanzado notablemente en los tratamientos de desensibilización o de inducción de tolerancia a la leche de vaca. Hay diversos servicios de alergia en hospitales españoles de la sanidad pública y unos pocos centros privados donde se están llevando a cabo estos tratamientos, siendo muy efectivos, con unas tasas de éxito (conseguir que un niño alérgico a la leche tome leche) superiores al 80 por ciento”, ha revelado el secretario de la Sociedad.

http://www.azprensa.com/

 

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